Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil, ha prestado declaración desde la cárcel de Brasilia, donde cumple una pena de 27 años por golpe de Estado. La investigación se enfoca en un posible delito contra el honor del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, al que Bolsonaro relacionó con el crimen organizado. Las declaraciones en redes sociales de Bolsonaro vinculando a Lula con grupos de narcotráfico en la favela de Alemao, en Río de Janeiro, están siendo investigadas.
Según la prensa local, Bolsonaro declaró el lunes desde la cárcel de Papuda, donde fue trasladado a mediados de enero. La defensa de Bolsonaro argumenta que sus comentarios son parte de una crítica política. El expresidente también fue cuestionado por llamar a Lula da Silva borracho y atracador. Estas declaraciones se dieron en el contexto de una crítica a un acto de campaña de Lula durante las elecciones presidenciales de 2022 en la favela de Alemao en Río de Janeiro. Los seguidores de Lula atribuyeron falsamente las iniciales en una gorra a una facción criminal, lo que motivó la reacción de Bolsonaro.
El caso ha generado controversia en Brasil y ha suscitado debates sobre la libertad de expresión y los límites de la crítica política. Tanto Bolsonaro como Lula han sido figuras polarizadoras en la política brasileña, y sus enfrentamientos públicos han sido recurrentes. Esta situación legal añade un nuevo capítulo a la tensa relación entre ambos líderes. Se espera que la justicia brasileña emita un fallo pronto sobre este caso que ha captado la atención del país y el mundo.




