El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este viernes que su gobierno prohibió la entrada al país de Darren Beattie, asesor del presidente estadounidense Donald Trump, quien había solicitado autorización para visitar al exmandatario Jair Bolsonaro en la cárcel donde cumple una condena por golpismo.
Lula explicó que la restricción continuará mientras persista el conflicto diplomático por la cancelación de visas a autoridades brasileñas por parte de Washington.
Fuentes diplomáticas brasileñas explicaron que el visado de Beattie fue revocado debido a la “omisión y falsificación” de información relevante sobre el propósito de su viaje al momento de presentar la solicitud en Washington.
Beattie se desempeña como asesor sénior para política de Brasil en el Departamento de Estado y había solicitado autorización para visitar a Bolsonaro incluso antes de pedir encuentros oficiales con representantes del gobierno brasileño.
“Ese americano que dijo que vendría a visitar a Jair Bolsonaro fue prohibido de entrar. Yo lo prohibí mientras no liberen los visados de mi ministro de Salud”, declaró el mandatario durante la reinauguración de un área del Hospital Federal de Andaraí.
El canciller Mauro Vieira advirtió que un encuentro entre un asesor del presidente de Estados Unidos y el exmandatario brasileño en prisión podría interpretarse como una ‘injerencia indebida’ en un año electoral.
Según la cancillería, el funcionario estadounidense únicamente había informado que su viaje tenía como objetivo participar en una conferencia sobre minerales críticos y mantener reuniones oficiales con autoridades brasileñas, sin mencionar la intención de visitar al líder ultraderechista.
El presidente brasileño se refería a la cancelación de la visa de su ministro de Salud, Alexandre Padilha, así como de su esposa y de una hija de 10 años, en represalia por el programa brasileño que contrata médicos cubanos para trabajar en zonas aisladas del país.
Beattie tenía autorización para visitar a Bolsonaro en prisión, pero luego solicitó cambiar la fecha de la visita, ocasionando la preocupación de las autoridades brasileñas sobre posibles implicaciones políticas en un año electoral.




