El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró que no permitirá que otros países se apropien de las tierras raras y los minerales críticos que tiene este país, tras señalar que en el pasado ya se llevaron sus principales riquezas.
Aunque el líder progresista no citó a ningún país, sus declaraciones se interpretaron como una alusión a Estados Unidos y al interés de su presidente, Donald Trump, por asegurar el suministro de estos recursos estratégicos.
El país norteamericano viene impulsando alianzas en Brasil para establecer nuevas cadenas de suministro de tierras raras y la semana pasada firmó en São Paulo un memorando de entendimiento con el Gobierno de Goiás, uno de los 27 estados del país, para apoyar la exploración y producción de tierras raras y minerales críticos.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva advierte que Brasil no permitirá la apropiación de minerales críticos por otros países, con alerta sobre interés de Estados Unidos.
«Brasil es un país muy grande, poderoso y con grandes riquezas minerales como las tierras raras y los minerales críticos (…). Ellos ya se llevaron todo el oro, toda la plata, todos los diamantes y ahora no vamos a permitir que nos quiten los minerales críticos que son del pueblo brasileño», afirmó Lula durante un evento en Brasilia.
Los minerales críticos en Brasil son objeto de demanda en negociaciones comerciales, y los acuerdos recientes evidencian el interés internacional en su suministro, especialmente por parte de Estados Unidos. Lula insinúa que abordará la cuestión con Trump.
Estados Unidos ha firmado acuerdos con países latinoamericanos, la Unión Europea y Japón para diversificar su suministro de metales críticos, en un mercado dominado por China. Brasil se muestra firme en proteger sus recursos estratégicos y priorizar su control local.



