Un informe pericial de la Policía Federal brasileña determinó que Jair Bolsonaro puede seguir en prisión, a pesar de sus problemas de salud. Los peritos reconocen la necesidad de cuidados especiales para el expresidente, pero consideran que puede permanecer en la cárcel. La defensa de Bolsonaro esperaba obtener la prisión domiciliaria por razones humanitarias, argumentando que su salud ha empeorado con episodios como vómitos y crisis de hipo. El juez del caso ha dado un plazo para que las partes se pronuncien sobre el informe pericial.



