Un informe elaborado por la Policía Federal de Brasil concluyó que el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años y tres meses de prisión por supuesto intento de golpe de Estado de 2022, necesita seguimiento médico continuo. La evaluación médica realizada el 20 de enero señaló que Bolsonaro requiere un control estricto de la presión arterial, una hidratación adecuada, una dieta fraccionada, exámenes médicos periódicos y un dispositivo para tratar la apnea del sueño. Los profesionales indicaron que estas medidas son compatibles con el entorno carcelario, aunque advirtieron sobre riesgos de caídas o confusión si no hay observación constante. Bolsonaro sufre de diversas enfermedades, como apnea obstructiva del sueño severa y obesidad clínica. Su esposa ha alertado sobre un ‘riesgo real de muerte’ debido a su condición médica. A pesar de esto, el expresidente rechaza tratamiento psiquiátrico y ha sufrido un traumatismo craneoencefálico leve recientemente. Desde finales de noviembre cumple una condena de 27 años y tres meses de prisión por su participación en el intento de golpe de Estado contra el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, entre 2022 y 2023.




